Proceso productivo
Chips de Lenga
01 // Gestión de Madera Muerta
Causa para el castor
Todo comienza en los bosques de Tierra del Fuego, donde el castor —una especie invasora— ha talado indiscriminadamente extensas áreas de lenga (Nothofagus pumilio), dejando tras de sí miles de árboles muertos que alteran el ecosistema y dificultan la regeneración natural del bosque. En Humos de la Patagonia nos hacemos cargo de esa madera muerta, removiéndola de manera planificada y sustentable. Este manejo cumple una doble función:
Ecológica, porque favorece la restauración de los bosques patagónicos.
Productiva, porque reutilizamos un recurso que de otra manera se perdería en el ecosistema.


02 // Secado natural
y acondicionado
La madera extraída pasa por un proceso de secado controlado para garantizar un contenido de humedad óptimo. Esto asegura que los chips tengan una combustión limpia, pareja y eficiente, ideal para la gastronomía en ahumadores y parrillas.
03 // Trituración
y selección especial
Luego viene la trituración, donde la lenga es procesada hasta obtener chips de tamaño homogéneo.
Posteriormente realizamos una selección especial, asegurando que cada chip tenga la granulometría adecuada, libre de polvo y residuos no deseados, garantizando así una experiencia culinaria de calidad superior.


04 // Empaquetado
con Identidad Patagónica
Finalmente, los chips son envasados en bolsas diseñadas con identidad local, que transmiten el origen patagónico del producto y el compromiso con la sostenibilidad. Cada empaque no solo protege la calidad del chip, sino que además comunica nuestra misión: transformar un problema ambiental en una solución innovadora y auténtica de la Patagonia Austral.
Los Chips de Lenga de Humos de la Patagonia no son simplemente un producto para ahumar alimentos: son una forma de reconectar con el territorio, apoyar la restauración ecológica y llevar el verdadero sabor de la Patagonia al fuego de cada cocina y parrilla.